El alcohol puede ser menos perjudicial a la salud para las personas mayores de 50 años.

El consumo excesivo de alcohol está relacionado con una serie de consecuencias graves para la salud.

Estos incluyen ciertos cánceres, enfermedades del hígado y del corazón, y daños al sistema nervioso, incluido el cerebro.

Sin embargo, como se ha cubierto exhaustivamente en la prensa popular, beber con moderación puede tener ciertos beneficios para la salud.

Varios estudios han concluido que el consumo de alcohol a bajo nivel podría tener un efecto protector.

Un estudio, por ejemplo, encontró que el consumo ligero y moderado protegía contra la mortalidad por todas las causas, así como la mortalidad relacionada con la enfermedad cardiovascular.

No es sorprendente que estas historias hayan sido bien recibidas y ampliamente leídas, pero no todos los investigadores están de acuerdo y el debate continúa.

Un estudio reciente dirigido por el Dr. Timothy Naimi, del Boston Medical Center en Massachusetts, agrega más combustible a un incendio ya desenfrenado.

Los autores apuntan a la metodología utilizada en estudios anteriores, y publicaron sus hallazgos en el Diario de Estudios sobre Alcohol y Drogas a principios de esta semana.

Los investigadores argumentan que la forma en que los estudios anteriores midieron el impacto del alcohol en la salud podría ser errónea. Específicamente, señalan que los estudios son generalmente de observación y generalmente reclutan participantes mayores de 50 años.

Los autores argumentan que esto es problemático porque excluye a cualquier persona que pueda haber muerto debido al alcohol antes de los 50 años. Como señalan secamente, “las personas fallecidas no pueden inscribirse en estudios de cohorte”.

Los autores concluyen que las personas más jóvenes “tienen más probabilidades de morir por el consumo de alcohol que las que mueren por la falta de bebida”, pero las personas mayores tienen más probabilidades de experimentar los beneficios para la salud del consumo moderado de alcohol.

Aunque las conclusiones no son explosivas, nos brindan una comprensión más completa del impacto del alcohol en la salud: el consumo moderado puede beneficiar a las personas de cierto grupo de edad, pero el consumo excesivo de alcohol es perjudicial para todos.