Una “crisis en la frontera”, sí, una crisis que ya lleva varias décadas

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    ¿Una crisis humanitaria o una crisis política?.

    Si tan solo los demócratas tuvieran el apasionamiento de los republicanos para tratar el tema de la migración. Si tan solo los republicanos tuvieran un poco más de humanidad, de comprensión y respeto hacia los migrantes.

    Estos días el tema de la migración se ha enfocado en “la crisis en la frontera”. Parte del debate se enfoca en si los niños y los migrantes todos (en su mayoría centroamericanos) deben de esperar en territorio mexicano o si debe de permitírseles la entrada y esperar en territorio estadounidense para analizar sus peticiones de asilo. Y se muestran imágenes de los campamentos improvisados donde se hace esperar a los menores de edad amontonados, parados, sentados, recostados en el piso con papel metálico que se usa como sábanas de emergencia, encerrados en una especie de jaulas transparentes. 

    Los demócratas más moderados le aconsejan al presidente Joe Biden que les diga a los migrantes que “no vengan”. Los demócratas más progresistas le aconsejan que se haga algo pronto para atacar el problema desde su raíz, y legalizar a millones de los que ya están adentro. Los republicanos le exigen sellar la frontera, acabar de construir el muro y aumentar las deportaciones. Mientras todo esto se debate, el tiempo pasa y el problema persiste.

    Una de las verdades ineludibles del tema de la migración es que mientras los políticos debaten, los migrantes siguen en lo suyo. O sea, mientras ambos bandos, demócratas y republicanos, analizan sobre si la migración es “buena” o “mala” para el país y sobre cuál será la estrategia para arreglar el asunto, los migrantes, a pesar de los pesares, siguen viviendo sus vidas, ya sea trabajando, ya sea estudiando. Al mismo tiempo, claro está, muchos son deportados, mientras que otros más siguen intentando arribar a Estados Unidos (no olvidemos a los que tristemente mueren sin lograrlo). Sí, todo esto sigue pasando diariamente. No es una crisis de Trump ni es una crisis de Biden, es un problema de tiempo atrás.

    Mientras se discute sobre lo bueno y lo malo, las raíces del problema siguen sin ser atendidas: la creación de más oportunidades, educación, empleo y desarrollo económico en los países exportadores de migrantes. Los Estados Unidos están obligados a ayudar a reparar los daños que ha ocasionado su histórica intervención en dichos países, y dar ayuda económica a El Salvador, Guatemala y Honduras. Pero que esa ayuda ya no sea condicionada para compra de armamento, sino para el bienestar y para el desarrollo real. Y que Estados Unidos ya no se entrometa en los asuntos políticos internos de dichas naciones. 

    Si hubiese un acuerdo bipartidista enfocado a solucionar el problema, no con parches sino desde sus causas. Si no se tratara al tema de la migración como un botín político, sino como una crisis humanitaria que es real, hoy muy seguramente no estaríamos hablando de esta “crisis en la frontera”. No estaríamos viendo niños muriendo ahogados en el Río Bravo, niños encerrados en ridículas y deshumanizantes jaulas improvisadas.

    En concreto, a los migrantes que ya están en Estados Unidos como a los que seguirán entrando, no los detiene ni un liderazgo de Trump que se dedicaba a amenazarlos. Ni un liderazgo de Biden, que se ha dedicado a bañarlos en promesas. ¿Será que este gobierno —como ha dicho que hará— finalmente echará un vistazo a las causas del problema? ¿O se irá este gobierno y vendrán otros y seguiremos hablando de la “crisis en la frontera”? ¿Será que seguiremos siendo testigos de este círculo vicioso en años por venir, entre los presidentes en turno y sus respectivos partidos que se echan la bolita, que se acusan los unos a los otros de ser incompetentes?

    Y es que la migración irregular es un problema que requerirá de la participación de todas las partes. Joe Biden tiene hoy la oportunidad de, quizá, convertirse en uno de los primeros presidentes estadounidenses que voltearon a ver las raíces del problema y actuaron al respecto, y que pensaron en soluciones de largo alcance. Habría que darle el beneficio de la duda.

    Marco I. Dávila C. | [email protected] | Facebook: Ixtli Amoxtli | Instagram: @xmiraza | Twitter: @pormiraza1

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